Todo el poder a los incautos

Los dos apotegmas principales del tantas veces citado (y algo sobrevalorado) economista e historiador italiano Carlo Cipolla cobran fuerza una vez más: “Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo” dijo el tano cebolla, para agregar luego: “La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona”.
Pensemos este presente de país, y nos daremos cuenta de que está en manos de individuos inteligentes y cultos, con preparación académica o con gran experiencia en sus rubros empresariales, pero que indefectiblemente juegan a ser estúpidos varias veces al día. Lo peor del caso es que esas decisiones estúpidas se aplican a las cuestiones de mayor relevancia, afectando al universo de individuos que los rodean, sean estos estúpidos o no.
En su obra sarcástica “Allegro ma non troppo”, Cipolla califica a los individuos en cuatro categorías:
1- El “malvado”, quien obtiene beneficios privados perjudicando al prójimo.
2- El “incauto” que favorece a los demás a costa del perjuicio propio.
3- El “inteligente”, que consigue beneficios para él y para los demás.
4- El “estúpido”, que causa un daño a otras personas “sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio”.

Estúpidos
¿Son estúpidos los Kirchner? Definitivamente no. Pero actúan como tales.
Una muestra mayúscula de estupidez política de parte del gobierno fue crear un nuevo modelo de opositor. Tres meses después de asumir con un amplio respaldo popular, la Presidenta de la Nación y su esposo decidieron otorgarle gratuitamente entidad de oposición a un conglomerado extraño en el que conviven una señora que toma el té frente al cementerio de la Recoleta y un desdentado entrerriano con pelo grasiento y la camisa salida del pantalón al que la misma señora cheta no le daría trabajo ni de puestero en su estancia.
Quizás sea cierto el análisis que indica que esa era la intención última: evidenciar que quienes se les oponen son más de lo mismo y que De Angeli termina defendiendo los intereses de la gran burguesía porteña. Si fue así, fue un costo muy alto con beneficios nulos. Es decir: una estupidez.
Pero lo más preocupante del gobierno es el manejo de los tiempos y los modos. Los momentos elegidos por la Presidenta y su esposo para hablarle a los ciudadanos y la forma en que lo hicieron cuando lo hicieron, sirve para preguntarse quién (des) maneja la comunicación de la pareja presidencial.
El muestrario de hechos y dichos estúpidos de Cristina Fernández de Kirchner durante el conflicto se inicia con la calificación de la soja como un yuyo y termina con su foto en la tapa de los diarios asomando detrás de un novillo de exportación con el título: “Puedo dar clases de vacas, trigo y soja”.

360º
Fueron cuatro meses agotadores, insoportables, y que representan en la historia argentina un giro de 360 º: todo volvió al mismo lugar en donde empezó.
En el camino, la más rancia derecha argentina aprovechó para reubicarse y encontró un nicho que no tenía desde la caída de popularidad de Blumberg. Pero no fueron los únicos cadáveres corroídos por los gusanos del olvido que emergieron de su tumba. La votación en el Senado encontró del lado de los empresarios agrícolas a Carlos Menem, “Chiche” Duhalde, Adolfo Rodríguez Saa, Juan Carlos Romero y el presidente de la UCR, Gerardo Morales. Todos ellos calificaban en la categoría de “impresentables” hasta hace cuatro meses, cuando a Kirchner se le ocurrió buscar un enemigo a su altura.
Al compás del recorte de la popularidad de la Presidenta argentina en 50 puntos, el país se dividió en mitades casi iguales, y en el interior empezamos a mirar a nuestros vecinos como enemigos mortales. Fue el tiempo en el que los cortes de ruta y la amenaza de desabastecimiento se utilizaron como armas y los argentinos no involucrados directamente pasaron a ocupar la posición de rehenes.
La versión aggiornada y devaluada de peronistas y antiperonistas trajo a escena a actores impensados: D’Elía contra Castells, Moyano contra Barrionuevo, Ramón Saadi contra Rodríguez Saa. Los bandos en pugna se tiraban con la primera porquería que tenían a mano. Como es habitual en la historia argentina.
Descubrimos entonces que veinte personas podían controlar a varios millones solo con moverse un metro sobre el asfalto y que cualquiera puede ser dirigente si pega un grito en el momento oportuno. Un mensaje peligroso.
De los 120 días, los últimos 15 aportaron algo de oxígeno. La Cámara de Diputados funcionó a pleno como pocas veces en la historia reciente y se les conocieron los nombres y los pensamientos a varios legisladores. El Congreso volvió a ser una institución importante para la democracia y no un lugar en donde pasar a buscar los cheques todos los meses.
Hasta un señor con cara de nada proveniente del Santiago del Estero profundo tuvo en sus manos la llave del conflicto, hasta que se la pasó a otro señor con cara de nada proveniente del Mendoza profundo.
Así fue como, de golpe, Cristina se quedó sin mayoría parlamentaria, Kirchner sin Concertación con la que concertar, los radicales K dejaron de ser K pocos meses después de que dejaran de ser radicales y Julio Cobos se recibió de Judas profesional al acumular dos traiciones consecutivas: a su partido y a su gobierno.

Todos pierden
Y después de todo… una derrota para los dos sectores.
Perdieron los Kirchner porque no pudieron sostener su posición y tuvieron que derogar la resolución 125. Pero también los verdaderos pequeños productores. Eduardo Buzzi, el mismo que va a cortar la cinta de la Exposición de Palermo con sus nuevos compinches de la Sociedad Rural, terminó reconociendo que era más apropiado “mejorar” el proyecto de Agustín Rossi que volver al 10 de marzo. Hasta un esquimal aislado en una tormenta de nieve estaba enterado de que el proyecto aprobado en Diputados ponía las retenciones al 30 % para la mayoría de los productores, contra el 35 que volvió a tener desde la derogación.
Cualquiera podía darse cuenta; menos, claro, los dirigentes que dicen defender a los pequeños productores con la misma convicción con la que el gobierno afirma combatir a los pooles de siembra. Ambos mienten. Ni a la Mesa de Enlace le interesa defender a los más desposeídos campesinos santiagueños o chaqueños que intentan sobrevivir sin la soja, ni al gobierno le interesa combatir a los grandes empresarios que sostienen con alfileres la economía.
Al gobierno: ¿Era necesario destrozar el país para ver quién tiene razón? A los empresarios del campo: ¿Hacía falta quebrar a la sociedad pidiendo la derogación de la Resolución 125, para que después se ofendan por los considerados del decreto que lo deroga?
Volviendo a la calificación de Cipolla, puede afirmarse sin temores que no solo son estúpidos, sino también malvados.
El país requiere en forma urgente una cuota de poder para los incautos.
Gabriel Stringhini

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Creo que más que estúpidos, los Kirchner entran en la categoría de los incoherentes y los que se dicen representantes del campo en la de los golpistas, voluntaria o involuntriamente.
Además, no olvidemos que el "conflicto" permitió que nos olvidáramos de muchos otros problemas del país, que ahora comienzan a aparecer. En poco tiempo vamos a tener serios inconvenientes con la provisión de combustible, gas y energía eléctrica. Espero que a nadie se le ocurra cortar más rutas.
Anónimo ha dicho que…
Mendez, Rodríguez Sal, Chiche... ¿Queda alguna duda de quienes son los que apoyaron al campo y a qué intereses responden? Que se saquen la careta de una vez por todas...
Y Barbieri? El también apoyó al campo...
Anónimo ha dicho que…
GABRIEL, MUY BUENA LA COLUMNA,COMO SIEMPRE, PERO TE CORRIJO, ALGUNOS RADICALES SIGUEN SIENDO K AUNQUE SE ALEJARON DEL COBIERNO, TAL EL CASO DE NUESTRO INTENDENTE QUE SIGUE SIENDO K: KAGADOR Y KOBARDE Y HAY OTRAS K, PERO POR RESPETO A QUIEN EL NO RESPETA, ME LAS RESERVO.
Anónimo ha dicho que…
karajo, ke kagada... komento ke kobos kedó komo kería: kuando kisimos akordarnos kagó kirchner. ¿kuando kuerneará kobos a kristina?
Anónimo ha dicho que…
Cheeeeee!!!!!!! no sean tan malpensados!!!!! Si a los popes de Federación Agraria lo único que le interesa es el bien de los pequeños productores!!!!! Me dan tanta risa!!!!!1
Unknown ha dicho que…
Cuántas verdades en una sola columna, Gabo! Como siempre, muy buena. Haría falta bastante más de esto en los medios nacionales. Gracias por hacernos reflexionar. Buenísimo
Anónimo ha dicho que…
faaaaa,estamos al acecho,con razon dicen que tienen tantas visitas.
Dejense de joder.